Se trata de una de las figuras más carismáticas e innovadoras de la historia del jazz y, probablemente, su músico más popular. Gracias a sus habilidades musicales y a su brillante personalidad, transformó el jazz desde su condición inicial de música de baile con raíces folclóricas en una forma de arte popular. Aunque en el arranque de su carrera cimentó su fama sobre todo como cornetista y trompetista, más adelante sería su condición de vocalista la que le consagraría como una figura internacionalmente reconocida y de enorme influencia para el canto jazzístico.
La influencia de Armstrong en el desarrollo del jazz es inabarcable. Incluso se puede decir que a causa de su desbordante personalidad, tanto como figura pública en sus últimos años como intérprete, su contribución como músico y cantante ha podido ser infravalorada.
Como trompetista virtuoso, Armstrong tenía un toque único y un extraordinario talento para la improvisación melódica. A través de su toque, la trompeta emergió como un instrumento solista en el jazz. Fue un magnífico acompañante y músico de grupo, aparte de sus extraordinarias cualidades como solista. Con sus innovaciones, elevó el listón musical para todos los que vinieron detrás de él.
A Armstrong se le considera el inventor de la esencia del canto jazzístico. Tenía una voz extraordinariamente peculiar, grave y rota, que desplegaba con gran destreza en sus improvisaciones, reforzando la letra y la melodía de una canción con propósitos expresivos. Fue también un gran experto en el scat, e incluso de acuerdo con algunas leyendas lo había llegado a inventar él durante su grabación de «Heebie Jeebies» al verse obligado a improvisar sílabas sin sentido al caérsele las partituras al suelo. Billie Holiday, Bing Crosby y Frank Sinatra son ejemplos de cantantes influenciados por él.
Armstrong apareció en más de una docena de películas de Hollywood (Aunque en pocas con cierta relevancia), habitualmente de director de banda o como músico. Fue el primer afroamericano en protagonizar un espectáculo radiofónico de ámbito nacional en los años treinta. Realizó también apariciones televisivas, especialmente en los cincuenta y sesenta entre las que se incluyen apariciones en el The Tonight Show de Johnny Carson. Louis Armstrong tiene una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood en el 7601 Hollywood Boulevard.
Muchas de las grabaciones de Armstrong siguen siendo populares. Más de cuatro décadas después de su muerte, un gran número de ellas de todos los periodos de su carrera están accesibles al público en una forma que no lo estuvieron en vida de él. Sus canciones son emitidas y escuchadas habitualmente, y son honradas en películas, series de televisión, anuncios, e incluso en anime y videojuegos.
Durante su larga carrera, tocó y cantó con los más importantes instrumentalistas y vocalistas; entre ellos, con Jimmie Rodgers, Bing Crosby, Duke Ellington, Fletcher Herrinson, Bessie Smithy y especialmente, con Ella Fitzgerald → (♥)
Su influencia sobre Bing Crosby es particularmente importante con relación al consiguiente desarrollo de la música popular.
Armstrong grabó tres discos con Ella Fitzgerald: Ella and Louis, Ella and Louis Again y Porgy and Bess.
Armstrong logró a lo largo de su carrera un gran número de grandes éxitos con sus interpretaciones; entre ellos se cuentan «Stardust», «What a Wonderful World», «When The Saints Go Marching In», «Dream a Little Dream of Me», «Ain't Misbehavin'», «Stompin' at the Savoy», «We Have All the Time in the World» (Esta última siendo parte de la banda sonora de la película de James Bond "On Her Majesty's Secret Service" y parte también de una anuncio de 1994 de Guinness), etc.
En 1964 Armstrong desbancó a The Beatles de lo alto del Billboard Top 100 con «Hello, Dolly», que proporcionó al intérprete de 63 años un récord en Estados Unidos al ser el artista de mayor edad en conseguir un número 1. En 1968, consiguió otro gran éxito en el Reino Unido con la altamente sentimental canción pop «What a Wonderful World», que copó las listas británicas durante un mes, aunque en Estados Unidos no tuviese tanto éxito. La canción caló todavía más en la conciencia popular cuanto fue usada en la película de 1987 Good Morning, Vietnam alcanzando como consecuencia de ello una gran popularidad en todo el mundo.
Armstrong se aproximó a muchos tipos de música, desde el blues más enraizado a los arreglos más almibarados de Guy Lombardo, desde las canciones folk hispanoamericanas a sinfonías y óperas clásicas. Armstrong incorporó influencias de todas estas fuentes en sus interpretaciones, a veces provocando el aturdimiento de sus fans, que querían que el artista se mantuviese en una línea más convencional.
Armstrong fue situado en el Rock and Roll Hall of Fame al ser considerado como una de sus primeras influencias. Algunos de sus solos de los años cincuenta, como por ejemplo la roquera versión del «Saint Louis Blues» del disco con WC Handy, muestran que la influencia fue recíproca.
Por su talento excepcional y su forma única de cantar y tocar, es un honor para mí ubicarlo como uno de los músicos más influyentes de la historia y, definitivamente, uno de mis músicos favoritos.
Les recomiendo leer acerca de él, su vida fue muy interesante y aquí les dejo algunas de mis favoritas de él aunque lamentablemente no puedo poner todas jaja.

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